domingo, 7 de abril de 2013

Tres pisadas y al pasar, una sonrisa y un par de besos te quedaste.
Entendí tu verdad, lloré en la esquina más lejana, te amé con una locura que no pude volver a encontrar.
Un par de palabras y me brotaba alegría momentánea, los recuerdos no servían para odiarte, seguías siendo perfecto.
Conversaciones que hubiera hecho eternas y hacías fácil de cortar.
Ilusiones rotas, pisadas por la misma suela.
Quería creer, no pude hacerlo, no puedo.
¿Cómo habría entendido lo contrario si lo que me demostraste estaba muy claro?
''Adiós'', y no te grite más, entendí que todo el dolor se tenía que ir con eso, en algún momento.
No, no entendés lo que duele para mi.
Me partiste al medio, me escarvaste la piel, te metiste tan adentro hasta hacerte imposible de sacar, ¿Y yo? sigo esperando que duelas cada día menos, pero esta vez con la certeza de que no puedo volver.
¿Me miras? ¿Para que? ¿Para reir?
Te amo, pero vos no.
Te extraño y no tengo que volver, me lo prometí para estar mejor, nunca me vas a entender

lunes, 1 de abril de 2013

Escarvaste en mi cuanto pudiste, me hiciste odiarte, y sin embargo, no olvido todo lo que te amo.
No te pido que veas cuanto doliste y seguís doliendo, no te pido que entiendas ni sientas culpa, solo te pido que seas lo más invisible posible.
No quiero regalarte más lágrimas, no quiero fechas, números, fotos que me hagan recordar.
Veneno, eso sos, y aunque sepa todo lo que fuiste y serás, quiero eliminarte lo más que pueda.
Hay cosas en las que sos único, aunque yo no sienta que sea lo mismo para vos.
Hay cosas que no te creo, me son imposibles de creer.
¿De felicidad me venis a hablar? ¿De aparentar? creo que no tengo porque explicarte nada, veo que poco te importa.
Lo mejor que pude haberte dicho es ''adiós''.
No tenes ni una mínima idea de lo que de verdad duele, esto, lo que decis, no poder creerte, pensar y empeorar las cosas.
¡Se feliz! después de todo lo mereces...

jueves, 14 de marzo de 2013


Un uso nada más, nada necesario.
Si así me siento, y peor, me lo demuestran todos día a día ¿Qué más puedo pensar?
Lloro y no sirve, pienso, pienso mucho, lo extraño, y es el que más duele...
¿Pensaste cómo me afecta?
Si me ven sonreir nada malo pasa, mejor así.

lunes, 4 de marzo de 2013

sábado, 2 de marzo de 2013

Si caigo otra vez, flotando a la deriva, si pienso que me encuentro y de nuevo me pierdo, es siempre el mismo laberinto en el que inconscientemente elegí estar.
¿Por qué alguien más debería entender lo que me pasa cada noche, que las cosas me taladran la cabeza hasta más no poder, que no elijo pensar tanto, maquinar una simpleza hasta agravarla?
No puedo descargar las cosas más que conmigo misma.
Cuantas veces tuve ese nudo en la garganta o en el estómago, cuantas veces quise desaparecer por un rato, estar sola y no pensar.
¿Por qué estoy hundida en el mismo pozo hace tanto tiempo?
No quiero llorar todas las noches. No quiero carcomerme la cabeza cuando tengo minuto para pensar.
Puedo asegurar que no hay una sola persona que me conozca bien.
Simplemente quiero estar bien, pero no puedo, cada vez que lo intento sale peor.
Explotar no es una opción.

martes, 29 de enero de 2013

Otro cuento más para vos

Ella:
Me dijo que lo cruzó en plena avenida, dijo que lo conocía de toda la vida cuando en realidad era la primera vez que lo veía.
Le pedí que me lo describiera.
Piel blanca, más no pálida. Pelo negro a la par de sus ojos. Alto. Tenía un brillo en la mirada, y una sonrisa perfecta.
No alcanzó a seguirlo cuando la corriente de gente hizo una ola para perderlo entre la multitud.
''Lo tengo que encontrar'' me repetía a diario, yo solo la miraba, en ese momento solo pensé que era una obsesión.
Ella no era de esas personas enamoradizas, de las que imaginan historias con alguien que cruzan en la calle, por eso es que me sentí extrañada cuando veía con que empeño lo buscaba, cuanto lo pensaba.
Tiempo después recuerdo que le pregunté el porqué de esa actitud nueva, y realmente su respuesta no me la esperaba.
Me dijo que lo había visto mil veces en sueños, me dijo que ese día se levantó con un raro presentimiento, muy marcado en el pecho.
No hablé por mucho tiempo más con ella, supuse que se había rendido, supuse que la desilusión la había hecho entrar en razón.
Un día volvió a casa con una euforia que era obviamente por él.
''Me dijo su nombre'' gritó.
Pensé que lo había encontrado, pero simplemente era otro sueño ¿Cómo podrían dos personas conocerse a través de una ilusión?
No terminaba de creer que todo pudiera ser real, pero ella parecía tan contenta que no le dije nada.
Varios días después volvió a casa y no dijo nada del asunto, es más, hablo de todo menos de aquello, por fin todo había terminado.

Él: cruzó la vereda como si caminara solo en plena hora pico, chocó la mirada a lo lejos y la vio, sentadita en las escaleras mirando hacia abajo.
Caminó con rapidez, le levantó el reflejo y la miró fijamente.
''Se miraron y desaparecieron del mundo juntos, como un pacto nunca hecho''






Como si no lo hubiera dicho, tengo más de mil ''te amo'' atragantados acá, te siento y te extraño, te pienso y no puedo, no hay olvido.
Es solo un cuento, y el sos vos, con esa sonrisa perfecta que tenes todos y cada uno de los días, pero no es tu historia...
En secreto te escribo, amo verte feliz, amo lo bien que te ves, te amo todos los días y con locura.
A veces no puedo creer hace cuanto tiempo me dijiste adiós, y que yo no sepa responder con tanta firmeza.
Se que el 23/04/11 es pasado, se que el 18/06/12 se terminó todo, y se que nada de lo que digan va a cambiar lo que siento por vos.
Quiero que seas solo un recuerdo y no lo logro, me arrepiento una y mil veces por lo mal que hice.
¿Porqué te lloro?
Quiero sonreir por lo bien que estas.
Te deseo a la distancia a lo mejor, te amo para siempre, y te dedico un delirio de una noche.

lunes, 28 de enero de 2013

El miedo se transparenta cuando la tristeza invade, la felicidad no me deja ver afuera.
Reconocí cada palabra que ella me dijo, será porque la había escuchado salir de mi boca.
Ella pedía auxilio, estaba atrapada en ese laberinto que el amor te deja, y había llegado a ese punto en el que la salida está a la vista, pero uno elige, debido a la locura y la ceguera, adentrarse aún más hasta perderse.
El grito nadie te lo oye.
Lo que ella no sabe es el poder que tiene de dirigir sus piernas afuera.
El dolor que deja el vacío, y las lágrimas, son solo efectos secundarios, que por más que pese, el tiempo sabe curar.
La quise llamar desde la salida, sabiendo que nunca es tarde para correr, pero su mente le hacía creer que lo necesitaba.
Le quise explicar como supe escapar y no supo escuchar.
Te oigo y te grito ¿Vos vas a escuchar?