Él era la perfección exacta que ella necesitaba, era un equilibrio entre dar y recibir.
Llegó a tocar el cielo con las manos con tan solo mirar sus ojos.
Él era la persona que más la hacía enojar, tal vez porque era lo que más le importaba. También era el que la podía hacer feliz con el mínimo esfuerzo.
Él era el que tenía poder de sus lágrimas, pero también de sus sonrisas.
Él era quien nublaba su cabeza de reflexiones, pero a la vez con un abrazo la hacía dejar de pensar.
Él era todo, entero perfecto, hermoso.
Él vale todas las lagrimas del mundo y todas las sonrisas que puedan existir.
Él sigue siendo él, pero ella será otra, y sea quien sea, él puede hacerla feliz.
Suerte y un textraño al aire.
Me gustó mucho y me identifiqué! Sos grosa corazón, y te adoro! Quizás un suerte y un teextraño al aire, sea lo mejor! :/
ResponderEliminarEspero sea lo mejor, otra cosa yo no puedo hacer
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