martes, 18 de diciembre de 2012


Era una noche de otoño, como olvidar esas nochecitas.
Siempre que podía volvía caminando a casa.
El cielo estaba perfectamente despejado, y la luna estaba cortada a la mitad.
Solía tomar ese camino, era más corto.
En un momento empecé a escuchar el ruido de una camioneta frenando con velocidad. Un hombre bajo de ella y me dio un sobre, subió de nuevo a la camioneta y dio marcha a fondo.
Decidí llegar a mi casa para abrir el sobre, aunque admito que iba muy ansioso.
Leí lo que decía afuera. ‘’Melancolía encerrada’’.
Mientras seguía caminando, bastante confundido, vi como en frente venía un auto, frenó al lado mio. Bajó una mujer alta y delgada, y sin permiso me sacó el sobre.
Apurada, volvió a subir al auto como si la estuvieran persiguiendo, arrancó y se fue con prisa.
Explicaciones no tengo, solo se que quizás aquella melancolía no la pude conocer,  pero en los años que restaron hasta hoy, conocí de todos los tipos, tonos y colores.
Muy pocas veces volví a ir por ese camino, me quedó un miedo extraño. Pero hay noches que la intriga me puede y paso por ahí a ver si los encuentro, quizás me den otro sobre con otra duda para imaginar.
Necesitaba tenerlo, era sabido, de cualquier otra forma iba a matar.
Piel morena, ojos negros, y un pelo que mis manos amaban tocar.
Su voz era la paz misma, amaba esas mañanas que me despertaba cantando.
''Suavecito al oído, solo para mi''.
No te vayas, le decía cada mediodía entre sabanas, mientras lo hundía en abrazos. Sus besos sin embargo me despedían con una promesa implícita de volver.
Esperar a que vuelva, solo eso quedaba, mientras mi mente vagaba entre las letras de cada canción que cantaba.
Mentiría si digo que me enamoré de él antes de oírlo cantar.
¿Cuándo fue qué se perdió? Debería recordarlo ¿No?
Solo recuerdo el vacío, quizás porque todavía se siente.
Despertarme y saber que duermo es su pecho, la alegría de tenerlo cerca, de que su aroma invada mi ropa, mi cama, mi día.
Nunca fallaba, ¿Por qué no volvía esta vez?
Días, noches, viajes, esperas, reencuentros, te vas de nuevo.
¿Amor dónde estas esta vez?
No te veo volver, la preocupación me invade, y puede más que yo.
Salir corriendo a buscarte, o esperar que regreses.
Un día de atraso y todavía no viene.
Calle fría, algunas gotas que caen y mi sombra que llora.
Una guitarra tirada, tu voz rota en el suelo.
La sangre que invadía la vereda y mi rostro que llovía sin parar.
No se más nada, se que te perdí.


Yo solo canto para revivirte en mi mente.

martes, 4 de diciembre de 2012

Adiós, hoy sincero

Hoy vuelvo a este lugar solo para caer en la cuenta de todo lo que pasó.
Si nunca más vine, será porque todo tiene ese aroma a vos, que tanto duraste, que tanto me cambiaste.
Hoy puedo ver las cosas con claridad, y puedo  entender que no te necesito, que nunca lo hice, y el hecho de  amarte tanto me cegó para creer que si.
''Sos el paisaje más soñado y sacudiste las más sólidas tristezas'', y fue cierto en su momento, pero quien sabe si para bien o para mal ya no me marcas como antes, tu recuerdo no duele, será también porque el valor de tus palabras cayó y me es imposible volver a creer en algo que vi cuan falso era.
Tu miedo a la soledad permitió quedarme a tu lado.
Quizás algunos no entiendan cuanto me cuesta enamorarme de alguien, yo solo se lo que dejaste en mi, lo que me afecta hoy todavía, todo lo que te llevaste.
No podría decir nunca que no te amo, se que esto es eterno.
Te odio tanto como te quiero.
''Fuiste mi llanto, ya no tanto''
Recuerdo con detalle miles de conversaciones, palabras, dolores, tiempos, días, paisajes, enojos, risas, mimos, caricias, abrazos, besos, cuentos, escrituras, corsos, fechas, tu cara, tu voz, te recuerdo perfectamente. No olvido nada desde el 23/04/11 hasta el 18/06/12.
Me diste más dolor que cualquiera, más lagrimas de las comunes.
Se que no vas a volver, y aún asi, no lo quiero, no te espero.
Se que hay otro futuro, se que no estas ahi, se que asi es mejor.
No me hables, y aunque te recuerdo todos los días, y algunas noches siento nostalgia, no quiero volver a ese infierno, se que puedo estar mejor.
Te dije adiós hace tiempo, pero solo hoy lo siento sincero.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Y si hoy no aguanto y te necesito, y si hoy lo grito para adentro, me doy cuenta que no se como seguir.
Frenar entre el aluvión y repensar las cosas.
No la puedo ver a ella, no puedo verla cerca tuyo.
Odio haberte perdido, y que tu mirada sea tan fría.
Odio que me sigas pareciendo tan perfecto y sentirte tan adentro...
Si cada canción, olor, me trae un recuerdo, y yo no puedo escapar, juro que ya no se que más hacer.
Amor te pido una salida, un borrado de memoria quizás.
Quiero poder verte feliz sin desearte, quiero ser feliz por vos.
Quiero no recordar más cada 23.
Te quiero, de una y mil maneras, y más que nada te amo.
Amor te extraño!

sábado, 22 de septiembre de 2012

Entró pisando despacito en el salón, ella estaba sentada y lo miraba de reojo.
Le agarró la mano a la primera que encontró y la sacó a bailar.
Ella seguía mirando sin poder decir nada.
La milonga seguía y sentadita esperaba a que la sacara.
Pasaron una, dos, tres y hasta diez por esos pies que no dejaban de moverse.
Mientras no dejaba de mirarlo, él parecía no saber que ella estaba ahí.
El salón se fue vaciando, la noche iba llegando a su fin.
Era una madrugada un poco nublada, pero se alcanzaba ver a la luna.
Mientras iba saliendo se lamentaba un poco, en fin, esperaba encontrar un taxi rápido.
Cuando se estaba asomando a la vereda sintió como le agarraban la mano, si, era él.
Despacito la agarró de la cintura y la hizo bailar en plena calle.
Encontraron el ritmo que necesitaban, y 1 hora entera lo siguieron.
No necesitaban la música, la tenían incorporada.

viernes, 21 de septiembre de 2012

No me hagas llorar mi vida, si con solo un mirada me llevas a donde queres.
No quiero extrañarte asi, no quiero sentirte tan adentro, no quiero recordarte.
Sacame ese 23 de abril y cada uno de esos días consecutivos, no me dejes verte.
No me abraces por más que te lo ruegue, no vuelvas por más que llore, los dos sabemos como suele terminar...
No lo ves, pero todo lo que fui y soy es tuyo, de alguna manera lo robaste.
Ya no se que más escribir, ya no se como decirte que todos los días muero sin vos.
No se vivir en paz

miércoles, 22 de agosto de 2012

Si el desahogo ya no existe, si no hay nada que te haga sentir mejor, si la única salida es gritarle a ese inmenso vacío que el tiempo fué dejando, si  ya no hay ganas de sonreir. Si las lágrimas son inevitables, y el dolor se apodera de todo lo que tiene a su alcance, entenderás tal vez al punto al que llegue.
Si los días son lluviosos por más sol que haya afuera, no hay palabras que expliquen ya este ''te extraño''.
La cabeza maquina esas ideas asesinas, esos recuerdos que te hacían feliz, y tantas cosas juntas que sabes que en algún momento va a explotar.
Nada me llena, y esos deseos de tenerte minutos frente mio, de que vuelvas a mi por un momento, de que te pueda dirijir una palabra sin que esté mal, de no llorar al recordarte...
Ese vacío se hace más profundo, y yo sigo saltando el risco como si nada sucediece, como si la mente fuera suficiente refugio, como si algo pudiera reparar lo que el rompió.
Ese recuerdo, esas sonrisas, tu sonrisa...
Vuelvo a llorar, esta vez sin lograr reir al final.
Te tengo acá, y de nuevo es solo una puntada en el pecho.
Te amaba, te amo.
Te extraño, pero no te quiero ver.
Esa mezcla toda junta en mi cabeza, más las conclusiones a las que llegue y llego todavía, son las que me matan un poquito día a día.
Si alguien supiera que todavía te necesito, si vos entendieras que no solo los 23, si no que cada día me acuerdo de vos, si me recordaras...
Chau y camino hacia lo profundo, cada vez más adentro...